Japón tiñe sus aguas de sangre

Septiembre 6th, 2008

Otro año más Japón tiñe sus aguas de sangre y casi un centenar de personas portando carteles con el lema “¡No a la matanza de delfines!†se congregaron frente a la Embajada ubicada en Paseo de la Reforma, sin obstaculizar la vialidad, para exigir al gobierno japonés el cese a esta cruel práctica.

La Comisión Ballenera Internacional instituyó la moratoria a la caza comercial de ballenas en 1986. Pero hasta el día de hoy la caza de ballenas y otros mamíferos marinos aún continúa, y gracias a una “laguna” en la moratoria, tan sólo Japón caza anualmente cerca de 27.000 animales.

Año tras año en la bahía de Taiji, entre los meses de octubre y abril, se cazan 20.000 delfines y otros pequeños cetáceos. Los pescadores provocan ruidos que desorientan a los delfines, marsopas y pequeñas ballenas, reteniendo a grupos enteros en bahías de aguas poco profundas. Los pescadores proceden a estrechar las redes para cerrar las salidas a mar abierto. A menudo hieren deliberadamente a algunos de ellos para retener a los miembros de su familia, ya que los delfines no abandonan a un miembro de la familia que está sufriendo. Utilizan lanzas y garfios para apuñalar y desangrar a los animales que no tienen posibilidad de escapar.

Existe registro videográfico y fotográfico que muestra las imágenes de las familias de delfines chillando, tratando de protegerse y escapar de los arpones y cuchillos, y las aguas teñidas de rojo por su sangre, imágenes que los pescadores tratan de ocultar a la prensa y los observadores que se acercan al lugar.

Los objetivos de esta cacería son la producción cárnica y la caza de ejemplares vivos para cautiverio.

Para la producción cárnica los delfines son cargados vivos en camiones a mataderos cercanos donde mueren degollados y desangrados. La carne, rotulada como “carne de ballena”, satisface el consumo de la población japonesa e internacional, donde tiene cada vez mayor demanda. Por su parte, la captura de ejemplares vivos (generalmente hembras jóvenes) para delfinarios y parques acuáticos las condena a vivir hasta el último de sus dí­as confinadas en piscinas como figura central de entretenimiento y de los programas de “Nadar con Delfines” de los acuarios de todo el mundo.

La industria de los delfines en cautiverio se muestra como “salvadora” de los delfines, pues evita que éstos sean convertidos en carne, pero sólo lo hacen porque es mucho más rentable vender un delfín a un acuario que matarlo para que se convierta en carne. La multimillonaria industria de los delfines para cautividad no está salvando a los delfines de la muerte, sino que ayuda a mantener esta cruel práctica para provecho de la industria.

Es la mayor matanza de delfines en todo el mundo. Por este motivo, cada año crece la protesta internacional para llamar la atención sobre esta crueldad y para ejercer presión sobre el Gobierno japonés con el fin de lograr el cese definitivo tanto de la matanza de los delfines como de su venta a los delfinarios.

Y usted, lector, podrá decirme “¿Qué no hay suficientes cosas en nuestro país por las cuales protestar?†Sin duda. Y excluyendo los asuntos humanos, la lista de atrocidades cometidas hacia los animales es bastante larga. Pero esta campaña tiene su razón de ser: Además de intentar salvar a los delfines, animales por demás inteligentes y sociables, hace más próximo el sufrimiento animal a quienes poco saben de él.

Los delfines, como las ballenas, son animales que gozan de la simpatía de la mayoría. Nos parecen admirables y tal vez por eso les reconocemos su derecho a existir. Distinciones arbitrarias al final de cuentas, pero que pueden resultar útiles si lo que intentamos es acercar a la gente a la problemática de todos los animales.

Cuando alguien se interesa por ayudar a animales de una especie en particular, es más propenso a respetar los intereses de otras especies, en general.

Japón tiene una cultura milenaria, y prácticas espirituales admirables donde se predica el respeto y la compasión. Pero eso no la exime de cometer atrocidades en contra de ballenas y delfines. No se trata de “ver la paja en el ojo ajenoâ€, sino de intentar ayudar a los animales donde quiera que se les torture, capture y mate.

Hasta ahora, cada año que asistimos a la Embajada, no ha salido ningún diplomático a recibir la carta solicitando, por parte de varias organizaciones internacionales, el cese de la matanza. Nos hemos tenido que conformar con entregarla en la portería y confiar que no la archiven en los asuntos olvidados.

Porque los activistas por los derechos de los animales, no olvidamos.

Para ver imágenes de la matanza: www.savejapandolphins.org
Para ver video de la matanza: http://www.animanaturalis.org/video/299

Cerdo sobreviviente

Junio 24th, 2008

Un cerdo de 150 kilos sobrevivió 36 días después de quedar sepultado bajo los escombros de su pocilga, destruida por el terremoto que azotó la provincia china de Sichuan, comiendo carbón y bebiendo agua de lluvia. El cerdo comía carbón, que aunque no contiene nutrientes, no es tóxico y puede llenar el estómago.

El jefe del Museo de Jianchuan compró al cerdo por 3.008 yuanes (430 dólares) y prometió cuidarlo hasta que muera naturalmente.

A pesar de que su dueño quiso sacar al animal al día siguiente, los trabajadores de rescate le dijeron que evacuara la casa y se refugiara de inmediato en un lugar seguro.

Al terminar de leer esta noticia me quedó con la sensación de que una vez más los animales nos dicen que quieren vivir y no sabemos escucharlos. Este cerdo sobrevivió y tuvieron que comprarlo para que no lo engordaran de nuevo y lo destinaran a jamón, pero él fue un caso con suerte. Parece que los animales tienen que hacer cosas excepcionales para que les perdonemos la vida: un toro tiene que cumplir ciertas características determinadas por los humanos para no ser matado en la arena, un caballo de carreras debe ganar muchas medallas para no terminar como carne barata en un rastro, y este cerdo tiene que sobrevivir a una catástrofe para que nosotros lo libremos de terminar convertido en comida, que era el único propósito de su existencia.

Otro punto importante es la insensibilidad con que actúan las autoridades ante las víctimas no humanas de catástrofes naturales. No es la primera vez que se les impide a las personas rescatar a sus animales de compañía. Con el argumento de evacuar la zona de desastre lo antes posible, miles de animales son abandonados a su suerte, muchos de ellos enjaulados o encerrados y condenados a una muerte segura, lenta y dolorosa.

Algunas organizaciones internacionales se dedican precisamente a rescatar a los animales en estas circunstancias, pero la tarea es doblemente titánica: muchos ni siquiera tienen un compañero humano y no hay quien se haga cargo de ellos, y tampoco se brindan los recursos materiales ni humanos para facilitar la labor de rescate.

Este cerdo sobrevivió por instinto –dirán algunos- por voluntad de vivir, diría yo. Porque los animales, como nosotros, valoran su vida, disfrutan de la existencia de una manera más sencilla y armónica que nosotros.

Lo único que ellos quieren es vivir y los seres humanos somos incapaces de respetar ese deseo básico al que también ellos deberían tener derecho.

Rescate de un perro en vía de alta velocidad

Mayo 6th, 2008

EL PERRO ATRAPADO EN EL METRO

Este fue un caso más de los muchos que se presentan casi a diario en esta inmensa ciudad, pero algo que nos llena de alegría es que, a medida que caminamos por el mundo de la protección animal, nos damos cuenta de que no somos los únicos que los queremos, que quisiéramos ayudarlos a que sufran lo menos posible.

Hasta el correo de ProPerro llegó la solicitud de ayuda de Luís García, un protector independiente quien informó que desde el viernes estaba un perro atrapado en el camellón de la estación Villa de Aragón.  Esto que ahora les narro ocurrió el miércoles, por lo que el pobre animal ya había pasado 5 días sin agua y sin alimento.  Desde el interior de la estación del metro alcanzamos a ver que estaba vivo, por lo que nos dispusimos al rescate.

La situación con respecto al tránsito era sumamente complicada: vía rápida a la que confluyen tres avenidas; las dos de baja velocidad estaban más o menos tranquilas, pero la de alta llevaba muchísimo tránsito.  Le pedí ayuda a la patrulla P08-19 que detuviera el tránsito antes de que se dividiera en tres avenidas donde estaba el perro.  Entonces ésta pidió instrucciones a su base y le aprobaron que diera el apoyo.  El patrullero nos indicó que solicitaría la ayuda de otra patrulla para frenar lo más posible la transitadísima vía, pero que sólo podrían detener la velocidad del los autos cuando mucho 2 o 3 minutos, en los cuales nosotros tendríamos que atrapar al perro y cruzarlo de regreso a la banqueta.

Nos pusimos de acuerdo en que desde que subieran el puente que está a unos 500 metros, de donde estaba el perro,  prendieran las sirenas para avisarnos que podíamos atravesarnos. Luis y yo cruzamos los dos primeros camellones y únicamente estábamos esperando oír las sirenas para cruzar corriendo la tercera vía.

Apenas unos pocos minutos después escuchamos las sirenas y, aunque yo fui el primero en salir corriendo, Luis me rebasó en un instante, claro es muy jóven, y se ubicó frente al perro, mientras que yo permanecí por detrás de él.  Al acercarme, el perro se asustó y corrió hacia donde estaba Luis.  Por fortuna, el pobre estaba tan débil que Luís pudo detenerlo fácilmente y yo le até el cordón al cuello.  Prácticamente lo tuve que arrastrar, pues se resistía a ser llevado. Lo bajamos del camellón y seguimos corriendo entre los coches que, al ver de qué se trataba, nos apoyaron.

En cuanto estuvimos de regreso en la banqueta, los patrulleros liberaron la circulación.

Ahora el perro está bajo tratamiento veterinario y, lo más importante, Luís ya le consiguió una familia que ya lo adoptó y que lo recibió con tanto cariño que de verdad se hace nudo la garganta.

Por eso les dije al principio, somos más de los que nos imaginamos. Como Luís hay muchas personas que dan su tiempo, su dinero y mucho esfuerzo para mitigar el dolor de los animales.  Son héroes anónimos.

Antemio Maya Pindter
Protección del Perro Callejero A. C.

Algunos consejos de Antemio para rescatar perros de vías rápidas:
Un cordón, más o menos de 2 metros de largo y no muy delgado, hacerle un nudo corredizo para facilitar colocarlo en el cuello del perro y aunque sea bravo, literalmente levantarlo para que no muerda. Otra persona lo toma de las patas traseras. Así corremos hasta la banqueta y el perro queda a salvo.
Buscar apoyo de una patrulla para detener unos minutos el tránsito. Es muy importante no arriesgarnos queriendo atravesar entre los coches ya que podemos causar un accidente de fatales consecuencias.

Para ver fotos del rescate vaya a http://www.flickr.com/photos/leonimal

Carta al director del Circo Mundial

Abril 29th, 2008

Sr. José María González:

En nombre de la comunidad internacional de los derechos de los animales me permito calificar de lamentables sus declaraciones en la entrevista realizada el pasado domingo, respecto a la visita de su circo a Gran Canarias.

Parece estar orgulloso de tener una gran “colección†de animales para mostrar en su espectáculo y califica de “descafeinados†a los circos que no explotan animales. Lo más absurdo de su entrevista es cuando afirma que “es mucho mejor el circo que la libertad†porque en éste se les da a los animales todo lo que necesitan. Todo menos la libertad, paradójicamente. Todo, incluyendo el maltrato, los golpes, los entrenamientos forzosos. Si supiera un poco de etología vería que un león no prefiere que le den “la carne en filetesâ€, o que se les “facilite todo para que tengan las ventajas que no hay en la selvaâ€.

Tal vez si a usted lo encerráramos en una jaula y le diéramos de comer todo lo que creemos que le gusta, no tendría que hacer el esfuerzo de trabajar, ni necesitaría nada porque en una jaula no creo que requiera de muchas cosas, señor González. Tal vez en una jaula haría menos daño del que hace fomentando los circos con animales, que es bien sabido implican maltrato animal y que afortunadamente cada vez gustan menos entre los niños, por obsoletos y decadentes en su manera de presentar a los animales, como seres ridículos y sometidos por la violencia humana.

Presume de los años que llevan los animales en su circo. Esto más que motivo de orgullo es de lástima. Toda una vida en jaulas, sometidos a entrenamientos forzosos, una vida sin libertad, que según usted es más cómoda porque “tienen el amor y cariño de los domadores que los premianâ€. No hace mención que también los castiga con golpes y privación de alimento.

Personas como usted lucran con los animales y no van a cambiar su manera de pensar, pero esta carta no intenta cambiarlo, es para que la gente se cuestione acerca de la explotación implícita en los circos con animales y piense un poco antes de llevar a sus hijos a esta clase de eventos.

No confío en el amor ni en el cariño de los domadores, pero confío profundamente en la sensibilidad de los niños y de las futuras generaciones, que reconocen en el circo con animales una prueba más de nuestro atraso como especie y sin duda una manera de ejercer violencia sobre los animales no humanos.

 

Atentamente,

 
Dra. Leonora Esquivel Frías
Presidente AnimaNaturalis Internacional

 

Para ver la entrevista al director del Circo Mundial, pulsa aquí.

Día del niño y espectáculos con animales

Abril 28th, 2008

El 30 de abril es el día del niño y muchos de ellos lo festejan asistiendo al circo, al zoológico o al delfinario sin saber el sufrimiento animal detrás de estos espectáculos.

En las tres situaciones los animales han sido sacados de su habitat, separados de su familia y sometidos al cautiverio. En los zoológicos se les exhibe como piezas de museo y debido a la falta de espacio enriquecido de los mismos, los animales generan comportamientos zoocóticos –como la psicosis humana. En circos y parques acuáticos son obligados a realizar ridículos trucos mediante golpes y privación de alimento.

¿Es eso lo que queremos enseñar a los niños? Los espectáculos con animales son formas de ejercer violencia con seres indefensos. Los animales quieren ser libres y los niños que lo saben no asisten a lugares donde se les confina y maltrata. Este día del niño optemos por diversiones que no involucren sufrimiento animal. Educaremos a nuestros niños en una cultura del respeto por los animales.

Quiéreme y Cuídame

Febrero 26th, 2008

Tengo un trabajo mal pagado pero intento ayudar a los animales. ¿será que uno no puede ganar bien haciendo activismo? La pregunta no se refiere tanto a ganar dinero, sino a pensar que se pueda reconocer el activismo como un trabajo profesional y necesario. Estoy en una delegación de la Ciudad de México en el área de medio ambiente y lo que hago es ir a las escuelas públicas de la zona a hablarle a los niños de cuidados de animales de compañía.

Se supone que debo limitarme a cómo ser un “dueño responsableâ€, pero las inquietudes de los pequeños, dan para más.

Acompañada de mis muñecos guiñol Quiéreme y Cuídame, perro y gato con ojos de botón, mi trabajo es lanzar el mensaje de que los animales sienten y así como a nosotros no nos gusta que nos peguen, maltraten o molesten, a ellos tampoco. Y de la misma manera en que a nosotros nos gusta que nos traten con respeto y nos den cariño, a ellos también. Los niños a quienes me dirijo tienen entre 3 y 5 años, así que tengo que buscar maneras de llamar su atención y emplear palabras que les sean claras y conocidas.

Hasta ahora siempre han salido temas como zoológicos y circos, donde los niños expresan que los animales no están contentos en esos lugares porque no están libres, o porque “no pueden jugar con sus amigos†o “no viven en su casaâ€. Ellos mismos señalan que los animales son golpeados para realizar trucos, para “obedecerâ€. Y que las jaulas son pequeñas y sin espacio. De ahí los hago pensar si un pájaro o un pez estarían contentos en una jaula y responden siempre que no porque no pueden volar o “les falta aguaâ€.

Mi idea es que estos niños empiecen por tratar bien a sus animales de compañía para ir desarrollando en ellos la empatía. Les enseño el significado de la palabra adoptar, los invito a ponerse en el lugar de un perro que está siempre amarrado o de un animal que no tiene hogar. No puedo ir más allá con temas de vegetarianismo, pues estoy segura que los niños ni se imaginan que el taco de carne que les da su mamá está hecho con una vaca que mataron de fea manera y cuya imagen risueña decora las paredes de su centro escolar.

Me he llegado a preguntar ¿en qué parte del proceso educativo se desvía todo? Se muere la compasión, la simpatía y ternura que despiertan los animales y se les deja de ver como amigos para verlos como objetos o recursos. Sin duda los padres de familia son altamente responsables de todo esto, pero sobre quien recae la carga más pesada es sobre las educadoras. Estos niños pasan 4 horas diarias en centros educativos donde los malos sueldos de las maestras diezman su interés por su trabajo, el cual a veces ni siquiera es reconocido y mucho menos encausado para alcanzar mejores resultados.

Es muy sintomático que ninguno de estos niños sabe qué es una pregunta y levantan la mano no para cuestionar sino para narrar.

Soy un eslabón de una cadena y mi trabajo no tiene continuidad si las maestras no ponen atención a lo que digo en mi plática, si ellas siguen llamando a los perros y gatos “mascotas†en lugar de animales de compañía. La educación es el pilar más sólido de una nación, y pareciera que a los gobiernos no les interese tener niños sensibles, respetuosos o ávidos de saber, sino especies de máquinas de acumular datos muchas veces inútiles o criaturas pasivas que no pregunten demasiado.

Quiéreme y Cuídame son un grano de arena en una educación humanista, son una manera sutil de luchar contra la ignorancia y la insensibilidad de la sociedad que nos educa a ser indiferentes ante el sufrimiento del otro.

Venta de animales: mafia e impunidad

Enero 7th, 2008

El día de Reyes se suelen comprar perros para los niños. Perros que la mayoría de las veces terminan abandonados en las calles o mueren a los pocos días de adquiridos, pues las mafias de los criadores no los entregan vacunados ni saludables. Como activistas es nuestro trabajo informar a la gente que se dispone a comprar un perro que hay albergues donde se pueden adoptar, están sanos y esterilizados. También es nuestro deber denunciar ante las autoridades la venta de animales en vía pública, pues es una infracción a la Ley de Protección Animal vigente en el Distrito Federal. Sin embargo, nuestra tarea se vuelve el doble de complicada cuando las mismas autoridades son cómplices de los mafiosos que venden animales.

Los activistas hemos sido testigos de cómo la patrulla deja escapar a las camionetas que venden perros en vía pública, con el argumento textual de que “la unidad no jala porque no tiene gasolinaâ€. Hemos estado frente a autoridades delegacionales como el Lic. Marco Antonio Hernández quienes delante de periodistas dejan ir a los vendedores de perros diciendo que tienen un permiso, lo cual es por demás falso pues no existen –o no deberían existir esos permisos, de acuerdo con lo estipulado en la Ley de Protección Animal.

Pero el colmo puede ser cuando al tercer intento de hacer cumplir la ley y obligar prácticamente a un oficial a detener una camioneta, el policía no sólo es grosero e inepto, sino que actúa con deferencia hacia el malhechor. Para colmo de males, el vendedor, al verse acorralado, decide levantar un falso hacia el activista, inculpándolo de haberse introducido en su camioneta para robarle de su cartera. Todo esto delante de autoridades policiales que pueden atestiguar la falsedad de ese hecho, pero no lo hacen. De esta manera, el mafioso se niega también a presentar su identificación ante las autoridades haciendo que todo tome un giro inesperado, donde el acusador se convierte en acusado.

Podemos concienciar a algunas personas de que no compren animales sino que los adopten, pero la mafia de criadores de perros no terminará hasta que las autoridades tomen cartas en el asunto con operativos serios y radicales.

La frustración en países como México no tiene límite, pero ante el terrible escenario que enfrentan los animales, los activistas que defendemos sus derechos no podemos detenernos, sino atacar todos los frentes posibles para hacer entender a la sociedad que los animales no son mercancía y que hay alguien que habla en su nombre. Aunque pocos quieran escucharlo.

 

Mafioso

Impunidad

Patrullero dejando escapar una camioneta con decenas de perros. Prensa documentando el hecho.

 

 

Navidad no es la época más feliz

Diciembre 10th, 2007

Mientras viajaba en el metro escuché a una señora decir “Navidad es la época más bonita del año. Nos ponemos elegantes, comemos bien y recibimos regalosâ€. No pude evitar dirigirle una mirada inquisitiva como preguntándole “¿está segura de que es así para todos?â€

Más de la mitad de la población del mundo no celebra Navidad, y no sólo porque no pertenezca a su tradición religiosa, sino porque no tiene los medios económicos para “ponerse elegante†“comer bien†y “dar regalosâ€. Y sin duda, para la mayoría de los animales no humanos no existe peor época que esta.

Tan sólo en Estados Unidos, se matan 45 millones de pavos para la cena de Navidad, pensemos el número de cerdos, vacas, peces, pollos, que son convertidos en comida en estas fechas. En nombre de la elegancia, los animales de las granjas peleteras son electrocutados y despellejados para terminar como abrigo, y quién se acuerda de los millones de animales en laboratorios que permanecen en sus jaulas mientras sus torturadores degustan a otros no humanos.

Casi nadie toma en cuenta el sufrimiento silencioso de los animales, para los cuales el año nuevo no traerá nada mejor, sino con suerte, la muerte que ponga fin a su suplicio.

Sólo para un grupo denominado “los animalistas†existe un tiempo para los animales, un tiempo que dura 24 horas, los 365 días del año. Para esta gente que ha tomado decisiones respetuosas con la vida de los animales, comer, ser elegante y dar regalos tiene otro significado: no necesitamos matar ni explotar a nadie para celebrar.

Cada año que termina debemos revisar los logros alcanzados y mirar siempre hacia delante pensando que el camino que falta por recorrer es cada vez menos escarpado. Cada año se suman a nuestro movimiento cientos de personas y ellas a su vez invitan a otras a reflexionar sobre el trato que damos a los no humanos en nuestra sociedad, ofreciéndoles así buenas razones para cambiar.

Me gusta pensar que un nuevo año es una oportunidad para hacer más y mejores cosas por los animales, y tengo confianza en que podremos abrir las mentes y los corazones de algunos congéneres, para hacerles ver que nuestra existencia es más plena, más humana, en la medida en que tomamos en cuenta el sufrimiento de aquellos que está en nuestras manos liberar.

¡Felices Fiestas para todos!

¿Animales en tu mesa?

 

Cuando el diluvio nos alcance

Noviembre 9th, 2007

Llevamos semanas escuchando sobre las víctimas humanas de las inundaciones en Tabasco, México. Terrible situación, sin duda. Miles de familias han perdido viviendas, posesiones, seres queridos. La sensación de que “el agua se lo llevó todo” y no va a devolverlo. Una vez más, la población mexicana se ha solidarizado con los compatriotas y envía víveres, cobertores, ropa, etc. Sin embargo, de las víctimas no humanas de esta catástrofe no se ha dicho nada, al menos no en términos de lamentarse por sus vidas, sino sólo en tanto problema sanitario a resolver.

Son dos mil los cadáveres de animales contados hasta ahora, que flotan por las calles de la ciudad todavía inundada. Estos cadáveres se lanzarán a una fosa común -como quien dice un basurero- para evitar enfermedades contagiosas.

El gobierno no ha implementado un sólo centro de acopio para las víctimas no humanas. De no ser por las organizaciones defensoras de los animales, los sobrevivientes no tendrían ninguna esperanza de subsistir en una localidad sin agua potable ni comida. Los contenedores oficiales que transportan los donativos en especie han decidido repartirlos primero a los humanos y luego a los animales, cuando en el mismo camión podría haber un pequeño espacio para croquetas, medicamentos veterinarios, etc.

Y cuando hablamos de damnificados no humanos no estamos pensando sólo en los animales de compañía, que muchas familias están tratando de salvar, sino de los miles de animales que quedaron atrapados en sus jaulas sin tener siquiera la opción de salvarse. Animales en zoológicos, granjas industriales, ranchos, refugios. Cautivos y sin alternativa, presenciando la muerte de sus congéneres, ahogándose lentamente en sus prisiones.

La historia de siempre: el antropocentrismo. En momentos de catástrofes no deberíamos hacer distinción. Las víctimas cuentan por igual independientemente de su especie. Nuevamente agradezco a los defensores de los animales su labor independiente y organizada para llenar los vacíos del gobierno, para abrir los ojos de una sociedad adormecida donde si el dolor de los humanos no es importante, el de los animales, es inexistente.

Los animales no son regalos

Octubre 31st, 2007

Cartas al director:

Para refrendar la amistad entre Nagoya, Japón y México, el alcalde de aquella ciudad regaló al zoológico de Chapultepec 5 pingüinos. Ya en 2002 para pactar la “amistadâ€, regalaron 10 pingüinos de los cuales murieron 4. Obviamente, el director del zoológico Javier Rojas y la Secretaria de Medio Ambiente, Marta Delgado, dijeron que murieron porque “ya tenían su edadâ€.

Sólo alguien muy cínico como el señor Rojas podría decir que los pingüinos se aclimataron cuando sabemos perfectamente que el clima de nuestra ciudad dista mucho de semejarse al habitat de esas aves, que tampoco es un zoológico japonés. ¿Cuándo se acostumbra un animal al cautiverio? Nunca.

Imaginemos las horas que pasarán los pingüinos en estrechos contenedores para mudarlos de una cárcel japonesa a una mexicana. Los animales no son regalos, no se deberían dar ni aceptar seres con capacidad de sentir placer y dolor como símbolos de supuesta amistad.

Dejemos a los animales en libertad y fuera de nuestros ridículos compromisos diplomáticos.